¿Qué pasa hoy? (El caso de la Embajada)

Si quieres hablar conmigo cuéntame lo que sucede en la calle, lo que preocupa a la gente, lo que le quita el sueño a tu vecino, lo que provoca ansiedad.
Si quieres hablar conmigo háblame de lo que sucede hoy. En tu calle, en tu casa, en tu vida. No me vengas con tonterías. El sol siempre sale por el este y se pone por el oeste. Si vas a venir a hablarme de obviedades cállate, márchate a tu casa y no vuelvas hasta que no tengas una historia con algo de verdad en sus entrañas.


Personaje mosqueado que me acabo de inventar.
España.
2016

embajada

Hace un tiempo publiqué una entrada en el blog titulada La realidad se cuela en las series” y he querido recuperar el tema porque la tendencia parece que se fortalece. Esto, de entrada, es una buena noticia. Hay productos televisivos para todos los gustos, por supuesto, y no hay que olvidar que la televisión tiene más de un uso. Hay quien sólo se acerca a la tele para entretenerse y olvidar el día a día, pero también hay quien se engancha a series y a programas para entender mejor el día a día, para posicionarse en el mundo.

Hay programas que sirven sólo para entretener.
No son los únicos.

Programas que no van a nada más (y a nada menos) que a entretener hay una buena cantidad cada día y en cada cadena. La ruleta de la fortuna es un ejemplo (no sé si sabéis en qué consiste). En cualquier caso, esta entrada va de otra cosa, de esos productos audiovisuales que aspiran a nada menos (y a nada más) que a retratar el mundo en que vivimos.

La embajada (un caso de estudio)

embaj

La productora Bambú es especialista en retratar aspectos de la actualidad en los productos que consigue colocar en las diferentes cadenas (#HireMePlease). Lo consiguió, por ejemplo, hablando de las dificultades laborales a las que se enfrentan las mujeres (Velvet, enlace aquí). También lo consiguió hablando del fenómeno de la acogida y de la huida de personas de lugares en conflicto (Refugees) y ha incluido elementos interesantes y de actualidad en casi todas sus creaciones.

Sobre la corrupción podría haber muchas series,
y más en España, pero hasta La Embajada
no había casi ninguna que tocara este tema.

En La Embajada encontramos la historia de una trama de corrupción política a gran escala generada en una embajada española en Tailandia. Dicho así, uno puede decir “muy bien, pues vale, de esas puede haber muchas”. Sí… y no. Existe la posibilidad de que haya muchas series que hablen de la corrupción, pero lo cierto es que no las hay. En nuestro país ha habido casos contados en los que hemos tratado este tema. Crematorio  es un ejemplo. Como también lo es Sin Identidad o El Príncipe, pero se trata, sin duda, de excepciones a la regla. Fuera, por supuesto, es otro cantar, pero hablamos de España, no del resto de Europa ni de Estados Unidos.

Aquí parece que tratar temas de actualidad nos cuesta un poco, pero que hablar de la corrupción o del clientelismo político directamente es una utopía. Pues bien, La embajada se lo ha saltado, ha dado un paso más y ha entrado en harina en este tema.

cadenas
El tren del tito Paco tiene la culpa de todo

Pero además lo ha hecho con gracia. La serie está trufada de guiños a la actualidad política, a las noticias que uno lee en los periódicos.

Si un empresario hace un regalo a la mujer de un diplomático corrupto ella dice: “Te has pasado tres pueblos”. Y el mismo empresario llama continuamente “Amiguito del alma” al diplomático que tiene en nómina (no sé si os suena el paralelismo).

amiguito
Te has pasado tres pueblos, amiguito del alma

Si hay un juicio y le preguntan a un responsable político sobre un acusado de corrupción el político no dice el nombre, dice: “Esa persona de la que usted me habla”. En esta piedra ha tropezado también algún que otro dirigente.

plasma

¿Se pueden incluir en una serie elementos que hagan referencia a las escuchas del caso Gürtel? Pues mira, sí.

¿Se puede poner de manifiesto lo ridículo que queda un político al negarse siquiera a mencionar un nombre? Pues anda, también.

No sé si la culpa de esto la tendrá Carlos López, Ramón Campos, Gema Neira o quién, pero desde aquí mi enhorabuena y mi agradecimiento por incluir esta dosis de inteligencia en una serie nacional.

Aparte, por supuesto, están otros elementos, el thriller, la tensión, las tramas amorosas, las intrigas políticas, la trama legal… todo se va entrelazando con elegancia. Es verdad que tiene elementos que pueden mejorarse y situaciones algo forzadas, pero es un verdadero must en la televisión de hoy en nuestro país.