PIXAR 6. ¿En qué es bueno tu personaje? Llévalo al lado contrario. ¿Qué tal le va?

20060923162853_fishoutofwater
Un clásico eso del pez fuera del agua

Es evidente que una historia es la narración de un reto. Pero no solo estamos hablado de conseguir algo muy complicado o con muchos obstáculos. Para cualquiera sería jodido llevar el anillo mágico a Mordor, sortear un montón de peligros y arrojarlo a un volcán.

Pero si hacemos que quien lo lleve tenga que superar barreras internas, haremos más rica la historia.

De hecho mucha de la gracia de un montón de historias consiste en esto de poner fuera de lugar al personaje principal.

10

Me viene a la cabeza una película de Schwerzenegger: Poli de guardería. El argumento no tiene nada de original. Un policía durísimo se tiene que infiltrar en una guardería para atrapar a los malos. La cuestión es que el tipo duro está cómodo partiéndole los dientes a todos los maleantes que se cruzaran por su camino y siente un odio visceral hacia los niños gritoñes y llorones. ¿Qué hace un guionista? Sumergirlo en lo que peor se le da o en donde no quiere estar.

Otros casos:

Clint Easwood en Gran Torino. Es un viejo cascarrabias pelín xenófobo y vamos acercándolo cada vez más al ambiente asiático de su vecindario.

gran-torino-4

Whoopi Goldberg en Sister Act. Una corista metida a monja.

Walter White en Breaking Bad: un profesor de instituto, apocado, inseguro… metido a capo de la droga. Aunque en este caso es más una lucha entre lo que el personaje ha estado haciendo siempre y el descubrimiento de que, de hecho, no se siente mal del todo siendo un capo de la droga.

Pero esto no vale solo para protagonistas. Cualquier situación gana cuando sabemos que el personaje se encuentra incómodo. Nos revolvemos en la butaca, en el sillón y nos preguntamos… ¿será capaz de salir de esta? ¿reventará y, en un ataque de ira, lo mandará todo al cuerno?

Y genera expectación, que de eso va también este negocio.

Anuncios

PIXAR 5. Simplifica. Céntrate. Sentirás que pierdes cosas valiosas, pero te hará libre

Simple-Logo

Pues eso.

Es más sencillo contar una historia sobre un personaje que una historia con cinco personajes y que cada uno tenga su arco de evolución, su antagonista y su desarrollo.

Para contar una buena historia, una historia que enganche, necesitamos que esa historia sea directa y clara. Y para que la historia sea clara lo mejor es que se trate de una historia con un protagonista muy definido que tiene un objetivo muy claro, principal y que tiene que conseguirlo pasando por encima de un montón de cosas (fuerzas y otros personajes que se oponen).

tedmosby

Volvemos a lo de siempre: Ted Mosby quiere casarse y tener hijos. A su alrededor están Barney, que quiere tirarse a un montón de tías buenas, Lily y Marshall que quieren ser felices juntos formando una familia y Robin, que pretende desarrollar una exitosa carrera profesional y no comprometerse.

Lo que quiere Indiana Jones es conseguir el Arca perdida antes que los Nazis, que son unos cabrones, consigan el poder absoluto gracias a ella. Una línea. Y ya está. Tenemos un protagonista, un antagonista, un objetivo y un motor. No se puede ser más concreto. Si la historia tiene estos parámetros claros tendremos mucho ganado. Si no, tendremos un problema.

3_El_Arca_Perdida
Que te crees tú que te va a funcionar el truquito

Lo mismo sucede cuando una historia tiene un montón de secundarios y de tramas. Si vamos saltando de una a otra nos perdemos, nos cuesta retomar la que hemos dejado hace demasiado tiempo. Tenemos que ser concretos. Si no, primero vamos a la línea principal. Luego a la B. Luego a la C. Luego a la D. Luego volvemos a la línea principal y nos parece que tiene el mismo peso que B, C o D.

oceans11
Buscando a George Clooney

Lo que quiere Danny Ocean, por poner otro ejemplo, es robar un complejo de casinos. Tiene la ayuda de once tíos, pero son herramientas. Cada uno tiene su momento de gloria, pero no una trama entera.

Si tu historia tiene tres secundarios, uno neurótico, otro temerario y otro enamoradizo, mézclalos. No tienes tiempo para tanto. Haz un secundario que sea neurótico y enamoradizo, o temerario y neurótico a la vez, o haz que sea otra cosa distinta que te ayude a hacer avanzar. Lo que tienes que conseguir es que la historia se mueva hacia delante como un tren expreso, como una flecha, inexorable, no como un mastodonte con demasiados datos.

daily_picdump_408_640_15

Pixar 4. Érase una vez, cada día… un día… como consecuencia…

backtothefuture3262012

Esta es la madre del cordero. Esta frase condensa sencillamente la esencia de contar historias. Entera es así:

Érase una vez ______. Cada día, ______. Un día_____. Como consecuencia, _________. Como consecuencia de esto, _______. Y al final, ______

¿A que parece sencillo?

Una historia, para que sea interesante, tiene que tener estos elementos.

  • Érase una vez…. nuestro prota
  • Cada día nuestro prota….. hace x o y.
  • Un día sucede algo…. que vamos a llamar detonante.
  • Como consecuencia de esto….. nuestro prota deja de hacer x o y, y empieza a hacer otras cosas, busca algo.
  • Como consecuencia de esta decisión, de esta actuación, …… hay otros cambios.
  • Y al final….. la historia se resuelve de esta manera.

Sencilla y llanamente la historia se cuenta en estos puntos: Saber quien es tu personaje, cuál es su día a día, un cambio que se da en su día a día, una decisión y una puesta en marcha, las consecuencias que esto tiene (el lugar hasta el que se conduce) y el resultado de toda esta ecuación es el final de la historia.

Vamos a verlo con dos historias que no tienen nada que ver:

La-sirenita-3---Es-mi-chica

La sirenita

  • Érase una vez una sirena, hija del rey de los mares.
  • Cada día vive en el mar, con sus amigos (un cangrejo y un pez), en un ambiente relajado que la aburre un poco.
  • Un día ve un barco, dentro del barco un príncipe. La sirentita se enamora.
  • Como consecuencia decide intentar enamorar al príncipe convirtiéndose temporalmente en humana. Para eso firma un contrato con una bruja mala. Algo así como Cruela De Ville con tentáculos (y más gorda). Una sola condición: no puede hablar mientras sea humana. Si tarda más de un plazo, será esclava de la bruja para siempre.
la bruja del mar
La mala de todo esto
  • Como consecuencia, vive en tierra, se acerca al príncipe y este se enamora de ella (que es super ideal, virginal y preciosa) a pesar de las fuerzas en su contra.
  • Y al final, justo antes de que venza el plazo y cuando todo estaba a punto de perderse, el príncipe y la sirenita se besan. Y viven felices para siempre.

back-to-the-futureconsola

Regreso al futuro

  • Érase una vez Marty McFly, un muchacho guapete y rebeldón, y su amigo Doc, un científico loco.
  • Cada día Marty vive con su familia desestructurada, con un padre sin autoestima, su madre deprimida y unos hermanos medio lerdos.
  • Un día Doc y Marty hacen un experimento para viajar en el tiempo. Sale mal y Marty acaba en 1955, 30 años atrás.
  • Como consecuencia de esto Marty tiene que encontrar a Doc para que le ayude a volver al futuro, pero surge un problema, conoce a su madre y a su padre en el pasado y ha interferido entre ellos.
  • Como consecuencia de esto la madre de Marty se enamora de él. Marty tiene que hacer posible que vuelvan a enamorarse. De lo contrario desaparecera.
  • Al final consigue que su padre pase de ser un soso y un cobarde y crea en sí mismo, enamore a la que será su mujer y Marty logra volver al futuro en el último minuto.

PIXAR 3. El tema no aparece de verdad hasta que terminas una historia

soledad_grey_the-lonely-man

Mejor dicho: Elige tu tema y empieza a escribir. Luego, cuando ya hayas terminado, haz una lectura y a ver qué ha salido.

Un buen consejo sería escribir una nota sobre las intenciones previas y guardar esa nota en una cajita. Luego, cuando se hace la primera revisión del guión escribir otra nota y ver si coincide.

Me parece un ejercicio interesante. A veces uno tiene entre manos un proyecto. Piensa, por ejemplo: “voy a hablar sobre la lucha de clases en la sociedad española de principios del franquismo”. Luego, cuando se mete en harina, después de trabajar muchas horas delante de la pantalla del ordenador y ve el resultado final descubre que ha escrito sobre la soledad de un hombre de clase baja en la sociedad española de principios del franquismo.

elegir

¿Esto está mal? Yo creo que no. Sencillamente hablamos de lo que queremos hablar, pero no lo sabíamos hasta el final del primer borrador. Queremos hablar de la soledad. Queremos hablar del amor, de lo necesario que es. Queremos hablar sobre la felicidad que proporciona el amor sin importar la clase social al que uno pertenece. La lucha de clases queda en un segundo plano, de fondo. Es como si el tema nos eligiera a nosotros y no al revés. Este hecho no deja de sorprenderme. Cuando nos damos cuenta descubrimos que todo cuadra, que siempre ha estado ahí.

Un ejemplo vivido en mis carnes es intentar hacer un guión acerca de la lucha de un protagonista por conciliar la vida profesional y la familiar y cómo, en esa lucha, una de estas dos esferas va perdiendo terreno y cómo esto hace que mi personaje cambie y evolucione. Al final de leer el primer borrador me doy cuenta de que el tema de mi guión es la lucha por el poder, y que el conflicto de la conciliación está casi de fondo y tiene mucho menos peso de lo que en principio había calculado.

Ahora, como dice, Emma Coats en su lista de 22 consejos, a reescribir, a matizar, a darle forma al tema, al fondo, a la historia, a los matices del personaje.

PIXAR 2. No te olvides de lo que te interesa como espectador

espectador

No te olvides de lo que te interesa a ti como espectador. Ten esto más en cuenta que escribir algo que te divierta o te interese escribir. Puede ser muy distinto.

Esto me recuerda, de alguna manera, a una entrada de Nacho Faerna en Bloguionistas, cuando hablaba de la tía Matilde y de los modelos de David Delfín. Él sostenía que había que pensar en el público en todo momento y tratar de hacer algo, en la medida de lo posible, a su medida. Luego, con el tiempo, podemos ir haciendo cambios y llevar al espectador, a esa tía Matilde, a nuestro terreno, le iremos cambiando el modelito para hacer que su gusto se aproxime a lo que más nos interesa.

Otro recuerdo que me trae es el de una entrada de Gabi Ochoa en Guionistas de Valencia, en la que mencionaba una frase: el cine es coito, no masturbación (es frase de Michel Gaztambide).

Siempre hay que tener en la cabeza al espectador. Siempre hay que pensar en que las líneas que escribimos en nuestro ordenador, sin que alguien las represente y sin que haya un público al final del proceso, no tendrían sentido, no valdrían para nada.

frases_cliente_0612
Señora, cómpreme una serie

El cine es espectador. Las series son espectador. El espectador es nuestro cliente y nosotros estamos aquí para satisfacer sus necesidades. No podemos olvidarnos que creamos para venderle una moto, una historia, un sentimiento, pero para vender. Y si queremos vender tenemos que tenerle siempre en la cabeza.

Por eso hay que saber dejar de lado las historias que no son para el espectador, las historias que no se podrían vender y que no interesan al público al que nos dirigirmos. Si queremos hacer una historia de zombis extraterrestres que quieren hacer una peli porno en una nave espacial raptando a humanos de distintos planetas tenemos que saber que no es una idea demasiado vendible. Por lo menos en España. Por lo menos para una cadena generalista. No me imagino a Telecinco con una historia así, sin su trama de niños zombis, la verdad…

arriesga
Sensación de arriesgar en propuestas narrativas: Power Ranger suicidándose en el Himalaya

Y sí, es cierto, la narrativa avanza, las historias que se cuentan y cómo se cuentan están en continua evolución. Para que esto pase alguien tiene que tirar del carro, alguien tiene que arriesgar. Y aquí entran los productores, los directores de contenidos de las cadenas y, por supuesto, los guionistas. Pero siempre teniendo en cuenta a aquella tía Enriqueta de la que partíamos.

Por eso cuando escribimos tenemos que pensar: ¿esta historia me engancha, me interesa, mantiene mi atención durante 24, 50, 90 minutos? No podemos dejar de pensar como espectadores cuando escribimos, aunque sea solamente para que el esfuerzo de escribir no sea para nada.