Todas las escenas de una trama

Para recoger hay que sembrar.

Ser sutiles está bien. Descifrar partes de una trama dando por entendido cosas. Pero hay veces que, si nos pasamos, la historia no se entiende, la trama no se sigue o nos resulta abiertamente inverosimil. En otras palabras, no podemos pasarnos de sutiles, porque en vez de añadir en el margen de una escena un (!!) podemos añadir (????) o incluso (!?!?!?).

Por ejemplo, cuando un personaje reacciona como si supiera algo que no sabemos que sabe (y perdón por el trabalenguas).

Esta herramienta puede funcionar, pero cuando no es verosímil que sepa algo el castillo de naipes que hemos estado montando se derrumba, decimos: “Vénga yaaa!” y buscamos con decepción el mando a distancia ansiosos por encontrar algo que nos enganche y no nos trate como tontos.

Un ejemplo: el último capítulo de la temporada 13 de Cuéntame (por cierto, ¿sabe alguien si se va a acabar aquí o llegaremos al mundial de Sudáfrica?).

A Antonio un antiguo compañero de partido le ofrece cometer un delito con unas facturas flasas. Él dice que se lo pensará. Lo consulta con sus socios (Desi y Miguel) y sigue sin tenerlo claro.

Paralelamente surge el rumor de que le van a devolver una fortuna que había perdido con la quiebra de un banco. Parece que van a volver a ser ricos. La noticia se confirma, pero luego, al final, se desmiente.

Es en justo este momento cuando Antonio resuelve la trama de las facturas falsas (que es la principal en este capítulo). Lo llama su antiguo compañero de partido. Antonio le dice delante de su mujer que no hará el negocio. Hasta ahora todo correcto, pero el problema surge cuando ella en vez de decir “¿que no harás qué, cariño?” dice “estoy muy orgullosa de ti”. Luego hablan sobre el tema como si tal cosa.

Aquí se da por sentado que ella sabe de qué va el tema cuando A) nunca se ha visto que hablen sobre el tema B) Antonio nunca se ha visto pensativo o preocupado por un asunto del trabajo delante de ella y C) Es muy poco problable que Antonio le haya dado esta información a su mujer (porque muchas, muchas otras veces, le ha ocultado sus tejemanejes empresariales).

A lo largo del capítulo Antonio se debate todo el tiempo entre si hacerlo o no hacerlo. Y eso es estupendo, porque es lo que despierta nuestro interés. ¿Caerá finalmente Antonio en una trama corrupta?

A él mismo se le plantea la duda

Habla con los socios (Sí)

Sigue teniendo dudas después (No)

Fantasea con la posibilidad de recuperar el dinero del banco (¿Sí o no?)

Recibe la noticia de que no recibirá el dinero del banco y toma una decisión (No lo hará)

El problema es que falta una escena absolutamente necesaria: la escena en la que Antonio duda delante de Mercedes o le comenta el tema. Sin eso, no es verosímil que Mercedes sepa del tema de las facturas falsas.

Tendría que estar por aquí:

Si rompemos la cadena de la causa y el efecto el pacto de ficcionalidad se rompe. Supongo que lo mismo le sucederá al resto de los espectadores a no ser que estén más que enamorados de la serie y sean benevolentes con los guiones que se graban.

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Le plantean el “negocio” de las banderas

Habla con los socios (Sí)

Sigue teniendo dudas después (No)

Conversación con Mercedes que no se da

Fantasea con la posibilidad de recuperar el dinero del banco (¿Sí o no?)

Recibe la noticia de que sí recibirá el dinero del banco (¿Lo hago o no lo hago?)

Recibe la noticia de que no recibirá el dinero del banco y toma una decisión (No lo hará)

Inspiraciones

Hacer un viaje cambia tus perspectivas, te hace estar alerta y ver las cosas de una manera distinta.

En un día normal, uno se levanta a la misma hora, se ducha (si quiere), se prepara el mismo desayuno, hace café, coge el coche/la moto/la bici (táchese lo que no proceda) y se dirige al trabajo/paro/guardería para llevar a los niños (ídem). Por lo general suele ver siempre lo mismo, pararse en los mismos semáforos, ver la vida pasando a la misma velocidad y con la misma intensidad. Llega, incluso, el momento de darse cuenta de que vive en una tranquilidad muy parecida al letargo. Es cómodo. Fácil. Manejable.

Pero cuando uno hace un viaje la cosa cambia. Se despierta a la hora que a uno le viene en gana y lo hace (¡oh sorpresa!) en un lugar completamente distinto. Cambia el foco de la cámara. Cambia la luz. Cambia la velocidad del tiempo. La intensidad de la mirada. Uno se convierte en un niño pequeño al que todo le sorprende, para el que todo es nuevo. Y es en ese momento en el que uno puede redescubrir, vivir, idear, cosas nuevas.

Esto es lo que me ha pasado este fin de semana. Gracias a dios hemos salido de Madrid y hemos ido a un pueblo de Cuenca a pasar un par de días de tranquilidad para cambiar de aires. Nos hemos alojado en una casa rural y hemos visitado varios pueblos.

Llevaba tiempo sin tener entre cejas ideas nuevas. Pero solo en este fin de semana he tenido un chorreo de historias que se me han venido a la cabeza, de localizaciones perfectas para emplazar tal o cual tema.

Un ejemplo:

Nacional III, cerca de Alarcón. Un hotel abandonado. Relativamente en buen estado. En realidad es algo más que un hotel, es un verdadero complejo con apeadero de autobús, parking para clientes, zona infantil de juegos, cabinas de teléfono. Es la mezcla perfecta entre una estación de autobuses y un edificio de apartamentos. Una bandera de los autobuses Auto Res, ondea rota de un mástil herrumbroso. Y pienso en el director de ese complejo. Un hombre bajito, con bigote, de unos cuarenta años. Vino de la capital hace años para hacer que este lugar floreciera.

Dirige un pequeño ejército de limpiadoras, bedeles, vigilantes, conserjes que llevan trabajando (y viviendo) allí casi desde la fundación. El ambiente es tranquilo, amable. No viven con estrés y se han construido un pequeño espacio de tranquilidad en mitad de ninguna parte.

El caso es que cada día que pasa son menos los viajeros que vienen a alojarse y son menos las líneas de autobuses que pasan por allí. Casi todas las empresas empiezan a preferir la carretera nueva, la A3, que hace el mismo recorrido de Madrid a Valencia y que está moteada de nuevas áreas de servicio más modernas.

Un día, la empresa dueña del complejo manda a un ejecutivo de Madrid con un encargo: dar la orden de cierre. Al principio no pueden creérselo y es nuestro pequeño “héroe” rechoncho, cuarentón y bigotudo el que decide resistir.

A) se atrinchera en el hotel y tortura al enviado.

B) secuestra al enviado para hacerle ver lo bien que funciona el hotel.

C) organiza un gran evento para demostrar la viabilidad del área de servicio.

D) …

 

¿Dirigiría esta historia Alex de la iglesia?

La lástima es que no me voy a poder poner con esta historia hoy, ni seguramente mañana. Lo malo que tienen los viajes son la resaca que dejan, los bultos por la casa, las cosas por ordenar.

Cuando tenga todo organizado os cuento.